Lorca Artigue Ballesteros
Algún día con la ropa de cortejar maltrecha regresarás
a este poema embalsamado por la eternidad
o el olvido. Pero, ¿qué llevaremos invisiblemente dentro
entonces? ¿Amasaremos aún la ambivalente curiosidad
que nos llevó a mirarnos igual que naturalistas
recién adentrados en la selva?
¿Podré recordar con alfarera nostalgia
o seré como un opulento que mendiga belleza?
¿Tendrás presente
que fuimos a buscarte con lágrimas cristalizadas en las manos
y nuestro arsenal de sonrisas
a una tierra de clima quisquilloso?
¿Sabremos vislumbrar en tus maneras
lo complicado que es nacer dos veces?
¿Podré con las exigencias
de lo real?
¿Tú y yo
habremos conseguido domarnos mutuamente?
Porque sé que estás ya en mí
como el mapa de un tesoro en el bolsillo de alguien con suerte
y algún día regresarás a estas palabras rítmicas con finalidad buscándote
o buscándome
quiero decirte que en honor a tu nombre hice hace años un voto de perseverancia
para emular al cielo del amanecer
que siempre escribe con más inspiración que oficio un poema antes de que empiece todo.
Sí, procedes del invierno
mas su envés
es la luz también blanca del amor.
a este poema embalsamado por la eternidad
o el olvido. Pero, ¿qué llevaremos invisiblemente dentro
entonces? ¿Amasaremos aún la ambivalente curiosidad
que nos llevó a mirarnos igual que naturalistas
recién adentrados en la selva?
¿Podré recordar con alfarera nostalgia
o seré como un opulento que mendiga belleza?
¿Tendrás presente
que fuimos a buscarte con lágrimas cristalizadas en las manos
y nuestro arsenal de sonrisas
a una tierra de clima quisquilloso?
¿Sabremos vislumbrar en tus maneras
lo complicado que es nacer dos veces?
¿Podré con las exigencias
de lo real?
¿Tú y yo
habremos conseguido domarnos mutuamente?
Porque sé que estás ya en mí
como el mapa de un tesoro en el bolsillo de alguien con suerte
y algún día regresarás a estas palabras rítmicas con finalidad buscándote
o buscándome
quiero decirte que en honor a tu nombre hice hace años un voto de perseverancia
para emular al cielo del amanecer
que siempre escribe con más inspiración que oficio un poema antes de que empiece todo.
Sí, procedes del invierno
mas su envés
es la luz también blanca del amor.
