HÉROES
Para Angy.
Sembrando algo en la memoria, que es el centro de mi ser,
su cuerpo sentado para siempre
me recuerda a una fábrica ya abandonada
por cuyos cristales que rompí de niño
se escapa aún ahora una historia dura,
gótica,
mecánica
pero están los amigos,
la luz,
esa espuma de la conversación
robada dulcemente a los vasos de cerveza
y la sonrisa -casi paradoja del ciclo de la vida-
en el rostro de alguien que sabe aunque olvida
que nada hay más violento que la noria de la suerte…
He conocido a héroes;
gente confinada en sillas de ruedas
transitando por la vieja carretera comarcal
que conduce a uno mismo
extenuados y brillando tras resumir el día
en su épica lucha por la normalidad:
aprender a vivir de otra manera
sin los nudos mentales que tanto cuesta desatar
es como una oscuridad teñida hermosamente de rojo por el fuego.
Oh, audacia con brújula,
sí, héroes rodando como ovillos de lana;
gente entronizada que me grita en sueños
que en lo cotidiano está la felicidad,
que todo se rompe, que todo se cura,
que algunos instantes valen la existencia
porque lo infinito cabe en el presente.
Sí, héroes con fuerza de neón
cuyo ejemplo recarga mi aprecio por la vida.
Avisos. Preguntas. Letreros de lo humano…
¡La fuerza de lo lírico!
Héroes confirmando
que existe una quietud llena de ritmo.
Sembrando algo en la memoria, que es el centro de mi ser,
su cuerpo sentado para siempre
me recuerda a una fábrica ya abandonada
por cuyos cristales que rompí de niño
se escapa aún ahora una historia dura,
gótica,
mecánica
pero están los amigos,
la luz,
esa espuma de la conversación
robada dulcemente a los vasos de cerveza
y la sonrisa -casi paradoja del ciclo de la vida-
en el rostro de alguien que sabe aunque olvida
que nada hay más violento que la noria de la suerte…
He conocido a héroes;
gente confinada en sillas de ruedas
transitando por la vieja carretera comarcal
que conduce a uno mismo
extenuados y brillando tras resumir el día
en su épica lucha por la normalidad:
aprender a vivir de otra manera
sin los nudos mentales que tanto cuesta desatar
es como una oscuridad teñida hermosamente de rojo por el fuego.
Oh, audacia con brújula,
sí, héroes rodando como ovillos de lana;
gente entronizada que me grita en sueños
que en lo cotidiano está la felicidad,
que todo se rompe, que todo se cura,
que algunos instantes valen la existencia
porque lo infinito cabe en el presente.
Sí, héroes con fuerza de neón
cuyo ejemplo recarga mi aprecio por la vida.
Avisos. Preguntas. Letreros de lo humano…
¡La fuerza de lo lírico!
Héroes confirmando
que existe una quietud llena de ritmo.
Etiquetas: poesía

No hace mucho que descubrí por azar, siempre el azar, tus texturas. Me gusta mucho ese azul. Hoy leo con sorpresa tus héroes en sillas de ruedas y me digo, yo, no héroe pero sí "gastador" de una de ellas... Ningún heroísmo, el poema es bueno.
Posted by
Luismiguelrabanal |
8:41 PM